ELIMINAR LA DISCRIMINACI'ON
Rigoberta Mench'u Tum
En 1992 fue la conmemoraci'on del V centenario, en esa fecha
alertamos nuestras conciencias acerca del racismo y la
discriminaci'on, sentidos por los Pueblos Ind'igenas. Un a'no
internacional de las Naciones Unidas fue dedicado a nuestros
pueblos, en 1993. Actualmente, estamos en el primer a'no del
Decenio Internacional de los Pueblos Ind'igenas; estas acciones
como un esfuerzo para fortalecer la cooperaci'on a la soluci'on
de problemas profundos. Adem'as, representa la oportunidad para
promover los valores de los pueblos milenarios.
Este Decenio est'a en el marco de un nuevo milenio. En el
ocaso del siglo XX, contin'uan las violaciones a los derechos de
los Pueblos Ind'igenas: expulsi'on de tierras, contaminaci'on
nuclear en nuestros territorios, matanzas, condena a la pobreza,
entre muchas otras. Adem'as, vivimos la p'erdida de valores
sociales como resultado de una visi'on deshumanizada y
materialista. La desintegraci'on paulatina de los diversos lazos
familiares y sociales es una de tantas consecuencias provocada
por la valorizaci'on de los seres humanos en cuanto productores
de riqueza o incluso como mercanc'ias y no como personas, cuya
dignidad sea intransferible, inalienable y no comerciable.
En la actual crisis mundial no se puede pretender buscar
soluciones al margen de la participaci'on de todos los sectores
sociales. En estos 503 a'nos los Pueblos Ind'igenas
reivindicamos nuestra disposici'on a construir un mundo pac'ifico
a partir de la diversidad. Reconocer nuestra pluralidad y la
fuerza presente en ella es un requisito para iniciar cualquier
empe'no por rescatar los valores negados en el vertiginoso ritmo
de la llamada modernidad.
Para renovar nuestros valores necesitamos recuperar nuestra
capacidad de di'alogo entre nosotros, con la naturaleza y con el
cosmos. Para renovarnos debemos escuchar, empezando por nuestra
Madre Tierra, la que nos habla por medio de los 'arboles, los
animales, las piedras, los r'ios... Requerimos escuchar a los
ni'nos, a las mujeres, a los hombres, a los pueblos, y no s'olo
respetar nuestras diferencias, sino promover los principios
b'asicos de una convivencia digna.
En este 503 aniversario del arribo de colonizadores, los
Pueblos Ind'igenas de Am'erica conmemoramos nuestros muertos, los
de hace cinco siglos y los de hoy, pero tambi'en sembramos vida y
esperanza en un milenio que recupere la dignidad humana. La
llamada de atenci'on para eliminar cualquier manifestaci'on de
racismo y de discriminaci'on, contin'ua. Es un reto para la
humanidad desterrar este mal. Hacemos votos para que el Decenio
Internacional de los Pueblos Ind'igenas contribuya a hacer
efectivos los esfuerzos de paz y desarrollo humano.
Rigoberta Mench'u Tum
Premio Nobel de la Paz
Guatemala, C.A., 12 de octubre de 1995.